Finaliza Jornada Dariana en León

Rubén Darío, poeta de la paz, y de la integración centroamericana

El departamento de Lengua y Literatura presenta a la comunidad universitaria y a la población en general a Rubén Darío, el padre del modernismo, el príncipe de las letras castellas; quien dentro de la poesía de contenido político destacan: «A Roosevelt» (1904), «Salutación del optimista» (1905) y «Salutación al Águila» (1906). 

Como se advierte, los poemas fueron compuestos en un lapso de tres años y en ellos el sujeto lírico exhibe una posición matizada, en parte divergente, sobre la relación de Estados Unidos y Latinoamérica. Por su parte, la «Salutación del optimista» está focalizada en Hispanoamérica vista como una unidad supranacional, homogeneizada y cohesionada por un conjunto de rasgos positivos. Finalmente, la «Salutación al Águila» hace hincapié en el ethos norteamericano. Cada uno de los poemas mencionados tiene vínculos con otros textos del autor que aluden o expanden lo que en ellos se enuncia.

Darío

“El departamento de Lengua y Literatura ha desarrollando una serie de actividades, enfocados principalmente en valorar la vigencia del pensamiento nacionalista y antiimperialista de las obras de este gran poeta. Estamos analizando a nuestro poeta, un poeta que tiene una vigencia en sus mensajes en cuanto a las denuncias sociales.”

Yamileth Sandoval – Jefa del departamento de Lengua y Literatura

La actitud de Rubén Darío frente a los EE.UU. era compleja e influida por varios acontecimientos: Primero, la guerra en Cuba (el año 1898) y el consiguiente rechazo despiadado de los EE.UU. Segundo, la Conferencia Panamericana, su tarea como diplomático que le exigió cortesía y su creciente añoranza de paz y unidad. Tercero, la visita de Roosevelt en París y la condena ante su comportamiento hacia otras naciones. Cuarto, la Primera Guerra Mundial que llevó su añoranza de paz al punto culminante.

De todos modos Darío era un poeta trasatlántico con varias posiciones políticas y sociales. Quizás nunca experimentó un cambio profundo de sus ideales, de su actitud frente a los EE.UU. por fin prefirió la paz y la unidad, solo accesible mediante la colaboración, la comunicación y el compromiso. Darío mismo lo resume así en su último poema ¡Pax! (1915), cual nos quedó como testamento:

“No; no dejéis al odio dispare su flecha.”

He ahí Rubén Darío, poeta de la paz y de la integración centroamericana. El poeta del progreso.

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